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Cardio ¿antes o después de las pesas?

Hacer cardio, antes o después de las pesas

Primero de todo habría que definir qué es el cardio y por qué lo haces… Muchas personas, por ejemplo, continúan pensando que hacer cardio es la mejor manera para quemar grasa o ponerse en forma.

Hacer cardio, antes o después de las pesas

Un apunte muy rápido también: ¿Hacer pesas? Primero aprende a mover tu cuerpo y a realizar los básicos. Luego ya moverás otros objetos pesados. Seamos ordenados.

¿Qué entendemos por “hacer cardio”?

No es un vocabulario muy técnico, pero normalmente cuando la gente habla de “hacer cardio” se refieren a realizar un entrenamiento de resistencia aeróbica con actividades cíclicas de larga duración a una intensidad moderada.

Salir a andar, correr, ir en bici o practicar la natación, entre otros… Son actividades donde realizas movimientos repetitivos que puedes mantener durante varios minutos.

Cardio viene de actividad cardiovascular, es decir, que estimule el corazón y todo el sistema que éste rige. ¿Pero es que el trabajo de fuerza o el entrenamiento funcional no lo estimula? Ahí lo dejo… Sin pretender abrir ahora otro debate… 🙂

¿Por qué hacer cardio?

Hacer cardio es una herramienta más, pero no tendría que ser la única. Si lo que quieres es ponerte en forma y mejorar tu aspecto físico, hacer cardio te puede ayudar un poco, pero si quieres optimizar tu tiempo te recomiendo realizar entrenamientos de fuerza con tu propio peso corporal y trabajar con intervalos de intensidades más altas.

Muchas veces la gente hace cardio también porque no sabe qué más hacer… También para eso hemos creado este blog…

Razones para hacer cardio:

  1. Porque te gusta. Es importante realizar actividades que te generen adherencia a la actividad física para que seas constante y no lo dejes a las primera de cambio.
  2. Porque tienes objetivos deportivos específicos. Si estás preparando una maratón o unas oposiciones en las que hay una prueba de resistencia, evidentemente tienes que ir entrenando esa misma actividad.
  3. Para complementar tu entrenamiento. Hacer cardio, como decíamos, es una herramienta válida para

Y ahora, habiendo aclarado todo esto:

¿Cuándo es el mejor momento para hacer cardio?

Pues como casi siempre, la respuesta es DEPENDE.

Depende de tus objetivos y del número de sesiones semanales que hagas.

Antes de nada, decir que como para el trabajo de flexibilidad, el trabajo de fuerza y de resistencia sería mucho mejor entrenarlos por separado, para optimizar las adaptaciones producidas por los estímulos de dichos entrenamientos. Lo ideal sería hacerte tu sesión de running por la mañana a primera hora, por ejemplo, y la sesión de fuerza a media tarde. O también en días distintos.

Pero ahora estarás pensando: Ya claro… pero yo no soy un deportista profesional y no tengo tanto tiempo para dedicarle al entrenamiento.

Perfecto, pues entonces hay que priorizar o intentar combinarlos en la misma sesión.

  1. Si lo que quieres es mejorar tu resistencia cardiovascular o mejorar tus marcas en una prueba específica como una media maratón, debes anteponer el trabajo de cardio antes que el de fuerza. Entendiendo que vas a exigirte bastante en el de cardio y el trabajo de fuerza para ti es secundario, y si lo hicieras antes fatigaría tus músculos y el sistema nervioso y no te permitiría rendir tanto después en el cardio.
  2. Si tu objetivo es mejorar tus niveles de fuerza o ganar masa muscular, el cardio siempre después (si quieres hacerlo). Por la misma razón que antes. Hay que anteponer la actividad más importante para ti para poder entrenarla con más energía.
  3. Y si por el contrario, no tienes ningún objetivo específico y lo que quieres es mejorar tu condición física general y quemar grasa, también te recomiendo que el cardio lo hagas después del trabajo de fuerza. ¿Por qué? Porque el trabajo de fuerza no interfiere tanto en el trabajo de cardio como al revés. Es decir; si te vas a correr 30 minutos y luego quieres entrenar la fuerza, ésta se verá más perjudicada que si realizas tus ejercicios de fuerza y luego sales a correr. Así de simple.

Conclusiones

  • El trabajo de fuerza es igual o más importante que el de cardio.
  • Lo ideal es entrenar cada cualidad física por separado (fuerza, resistencia, flexibilidad, velocidad).
  • Si tienes que combinarlos en una misma sesión, ordénalos según tu objetivo principal.
  • Si eres como la mayoría y lo que quieres es mejorar tu aspecto y forma física, entrena primero la fuerza y luego el cardio.